domingo, 17 de enero de 2010

REFLEXIÓN FINAL: "Innovación ciudadana"

Uno de los conponentes esenciales para la construccion de una democracia es contar con una ciudadania innovadora y participativa.
Las democracias existen, se fortalecen y se hacen reales cuando tanto hombres como mujeres son sujetos sociales activos en la planeación, diseño y ejecución de las políticas. Así, se hace necesario descentralizar el poder, tener una democracia paritaria, es decir una democracia inclusiva, que aspire a la transformación de las relaciones de poder donde las desigualdades sociales desaparezcan.
Reconstruir este concepto sobre la cultura de la dignidad y la diversidad humana, nos lleva obligadamente a repensarlo,tomando nuestra historia y proyectándola a lo que queremos construir como futuro. Así, la cultura de la dignidad nos lleva a hablar de una cultura del respeto y de la justicia, en donde cada ciudadana y ciudadano significa un aporte para la sociedad, en donde nadie sobra.
La Constitución política de nuestro país en su articulo 1° en uno de sus extractos establece que:“El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta Constitución establece.”
Por lo cual pensar en innovaciones en los aspectos políticos y sociales no es una utopia que no este al alcance de los ciudadanos , por el contrario el echo de ejercer este estado, nos da la opción de soñar con un mundo ideal donde todos alcancemos la felicidad espiritual, cultural y económica gracias a una democracia equilibrada sustentada en la dignidad humana y en el derecho natural. ¿Tenemos las herramientas suficientes para llegar a ello?.Pongamos en práctica nuestra Constitución o realicémosle cambios.
Si la felicidad espiritual es personal, cada ciudadano la construye, lo social y lo étnico la debemos construir en conjunto, de esta forma podemos hablar de equidad y podemos hablar de una democracia equilibrada, hermosos pensamientos, entonces porque no participamos, no seamos seres conformistas, egoístas y aportemos para transformanos en ciudadanos del siglo XXI con visión de futuro.

jueves, 7 de enero de 2010

INNOVACIÓN CIUDADANA COMO UN COMPONENTE DEL DESARROLLO DE LA DEMOCRACIA


Si las personas como grupo social tienen derecho de organizarse de acuerdo a sus intereses con la finalidad de defenderse y reivindicar sus derechos, por lo tanto la ciudadanía debe sustentarse en el reconocimiento de la dignidad de cada ser humano independiente de su condición étnica, religiosa y social, debemos entonces asegurar a ellos las necesidades básicas para su subsistencia. ¿Cómo lograr esto?, cuando la democracia alcance su plenitud, cuando se equilibre libertad política con justicia social.
Si hacemos un análisis a lo anterior podemos buscar respuestas a muchas interrogantes a que la ciudadanía está expuesta en este mundo vertiginoso, como así también soñar con un mundo ideal donde todos alcancemos la felicidad espiritual, cultural y económica gracias a una democracia equilibrada sustentada en la dignidad humana y en el derecho natural.
¿Una utopía alcanzable, realizable, sustentable?
Seremos capaces de llegar al punto máximo, a la cúspide de la perfección social, seremos capaces de innovar, tenemos las herramientas suficientes para llegar a ello. Muchas interrogantes para una sola respuesta...
Vivimos el día a día de una forma veloz donde la tecnología a invadido nuestro espacio vital con ventajas y desventajas apropiándose de nuestro quehacer diario, transformándonos en seres demandantes de comunicación, lo cual es un requisito básico para la construcción de una nueva ciudadanía global, colectivo e individual.
¿Esto nos conducirá a construir democracias basadas en el pluralismo y de construir cultura de paz?
¿Seremos capaces de innovar hacia la búsqueda de tiempos mejores?
Reflexionemos , seamos críticos ante la injusticia, la intolerancia y la incomprensión. De esta forma tal vez la utopía se haga realidad.